Oratoria para todos

Todas las personas necesitan comunicarse y quienes mejor lo hacen consiguen mejores resultados. Las personas se comunican sólo cuando quieren obtener algo del mundo. Si una persona no quiere nada, simplemente no habla. Aunque tal vez suene poco romántico, los humanos comenzamos a hablar como una habilidad más de subsistencia, ya que a través de la lengua es como obtenemos cosas del mundo. A la edad aproximada de 2 años los bebés descubren que cuando dicen sus primeras palabras obtienen las cosas necesitan para sobrevivir. Así cuando un bebé dice “mamá” obtiene alimento, calor, protección y cuidados, es decir todo lo que necesita para sobrevivir. El concepto de “amor” no está desarrollado en los bebés aunque sí el deseo de supervivencia.

A medida que crecemos vamos obteniendo cosas del mundo a través de la lengua. En el procesos de escolarización aprendemos entre otras cosas esto: que los mejores resultados no siempre los obtienen los que más saben sino los que mejor transmiten aquello que saben, o lo que se espera que sepan (y que lo transmiten muchas veces sin saberlo, pero de manera adecuada).

Si bien la familia, la clase socioeconómica a la que se pertenece, el entorno, los amigos y la educación son factores fundamentales que determinan en gran medida el modo como nos expresamos, es posible aprender a expresarse de manera clara y convincente y mejorar las habilidades propias de cada uno estudiando retórica y oratoria, es decir ciertas técnicas que sirven justamente para eso: expresarse de manera clara, convincente y persuasiva: expresar las ideas a través de razonamientos y conocer cómo funciona lógica y psicológicamente un discurso. La retórica y la oratoria son técnicas que es necesario practicar, no sólo entender. Es por ello que se debe desconfiar de las personas que ofrecen soluciones inmediatas o en dos clases aprender “el poder de la oratoria”. Prácticamente no hay ninguna técnica (que involucre la parte cognitiva del cerebro de procesamiento complejo) que se pueda aprender en 4 o 6 horas. Así como no existe un curso para aprender a nadar o para tocar un instrumento en dos clases, tampoco existe ningún método para aprender oratoria en dos clases.

Con esto no queremos decir que es un proceso complicado o misterioso o algo por el estilo, sino simplemente que para aprender es necesario un proceso en el cual no sólo se entiendan las técnicas sino que se las practique, utilice, corrija y perfeccione con el asesoramiento de un profesor que acompaña tal proceso.

En Argumentatio nos dedicamos a enseñar y acompañar a las personas en el proceso de aprendizaje de la retórica y la oratoria.

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